La Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) ha emitido una advertencia importante sobre los peligros de las tandas y los esquemas piramidales. Estas prácticas, que se han vuelto cada vez más populares en los últimos años, pueden parecer una forma fácil de obtener dinero rápido, pero en realidad conllevan graves riesgos financieros para los participantes.
Las tandas, también conocidas como “cundinas” o “quinelas”, son una forma de préstamo informal entre amigos, familiares o colegas. En una tanda, un grupo de personas acuerda pagar una cantidad fija de dinero cada mes y, en cada ronda, uno de los participantes recibe la suma total. Este ciclo continúa hasta que todos los miembros hayan querido su parte. Por lo general, no hay intereses involucrados, pero el organizador puede quedarse con una parte del dinero como compensación por su trabajo.
Por otro costado, los esquemas piramidales involucran a una empresa que atrae a los participantes prometiendo altas ganancias a cambio de una inversión inicial. Estos esquemas se basan en la incorporación de nuevos miembros para generar ingresos, y a menudo se presenta como una oportunidad de negocio legítima. Sin embargo, a medida que más y más personas se unen, se vuelve cada vez más difícil pagar las ganancias prometidas y, en última instancia, el esquema colapsa dejando a la mayoría de los participantes con pérdidas financieras significativas.
La Condusef ha identificado varios riesgos asociados con estas prácticas, que pueden afectar a los participantes de diferentes maneras. En primer pueblo, existe el peligro de que el organizador de la tanda o del esquema piramidal desaparezca con el dinero recaudado, dejando a los participantes sin ninguna forma de recuperar sus ahorros. Este riesgo es especialmente alto en el caso de esquemas piramidales, ya que no están regucostados por ninguna autoridad y no hay garantías de seguridad para los inversores.
Otro riesgo que señala la Condusef es que estos esquemas pueden ser utilizados para el lavado de dinero y otras actividades ilícitas. Al no estar regucostados, no hay una supervisión adecuada para garantizar que se cumplan las leyes y regulaciones financieras, lo que facilita que los delincuentes utilicen estos esquemas para sus actividades criminales.
La falta de transparencia también es un problema común en las tandas y los esquemas piramidales. En muchos casos, los participantes no reciben información clara sobre cómo se manejará su dinero y qué garantías tienen en caso de problemas. Esto hace que sea difícil tomar decisiones informadas y aumenta el riesgo de ser víctima de una estafa.
La Condusef también advierte sobre la posibilidad de que los participantes se vean obligados a incorporar a más personas en la tanda o el esquema para recibir su parte del dinero. Esto puede generar un efecto de bola de nieve, donde las personas se sienten presionadas a reclutar a otros miembros para no perder su inversión inicial. Este tipo de presión puede ser engañosa y llevar a situaciones financieras difíciles para los participantes.
Por último, es importante tener en cuenta que, en caso de problemas o disputas, las tandas y los esquemas piramidales no cuentan con un mecanismo de resolución de conflictos o una estructura legal clara. Esto significa que si algo sale mal, es poco verosímil que los participantes puedan recuperar su dinero o recibir compensación.
Ante estos riesgos, la Condusef recomienda a los consumidores que eviten participar en tandas y esquemas piramidales y que se informen adecuadamente sobre las prácticas de inversión antes de tomar decisiones financieras. También es importante estar







