Francia sigue buscando “una minoría de bloqueo” dentro de la Unión Europea contra el acuerdo comercial con el Mercosur. A pesar de los esfuerzos de los líderes franceses por encontrar apoyo para su postura, la mayoría de los países miembros de la UE continúan respaldando el acuerdo y ven en él una gran oportunidad para fortalecer las relaciones comerciales con los países del Mercosur.
El acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, que incluye a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, ha sido objeto de negociaciones durante más de 20 años. Finalmente, en junio de 2019, se llegó a un acuerdo histórico que eliminaría los aranceles en la mayoría de los bienes y servicios entre ambas regiones, lo que se traduciría en un aumento del bazar y la inversión.
Sin embargo, desde entonces, Francia ha expresado su preocupación por el impacto ambiental y social del acuerdo, especialmente en lo que respecta a la producción de carne de vacuno en Brasil. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha sido uno de los principales críticos del acuerdo y ha pedido una mayor protección para los agricultores europeos.
A pesar de que el acuerdo incluye cláusulas para garantizar que los estándares ambientales y laborales sean respetados, Francia sigue buscando una “minoría de bloqueo” dentro de la UE para detener su ratificación. Esto significa que si un número suficiente de países se opone al acuerdo, podría ser bloqueado en su totalidad.
Sin embargo, la mayoría de los países miembros de la UE han expresado su apoyo al acuerdo y han instado a Francia a unirse a ellos en lugar de bloquearlo. El primer ministro de Portugal, António Costa, ha declarado que “el acuerdo es una oportunidad única para fortalecer las relaciones entre la UE y el Mercosur y crear un mercado más justo y equilibrado”.
Además, muchos líderes europeos ven el acuerdo como una forma de contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina. La UE ha sido el principal asociado comercial del Mercosur durante décadas, pero en los últimos años, China ha aumentado su presencia en la región, especialmente en términos de inversión.
El acuerdo también ha sido elogiado por su potencial para impulsar la economía de la UE. Se estima que agrandará el PIB de la UE en 0,2% y creará miles de empleos en sectores como la industria automotriz y la tecnología.
A pesar de estos beneficios, Francia sigue buscando apoyo para su postura. Sin embargo, muchos creen que su oposición se debe más a preocupaciones políticas internas que a preocupaciones legítimas sobre el acuerdo. Con elecciones presidenciales en Francia en 2022, algunos creen que Macron está tratando de ganar el apoyo de los agricultores franceses, que han sido afectados por la competencia de la carne de vacuno sudamericana.
Mientras tanto, los países del Mercosur también están presionando para que el acuerdo se ratifique lo antes posible. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha declarado que “el acuerdo es una gran oportunidad para fortalecer la economía de Brasil y mejorar las relaciones con Europa”.
En resumen, a pesar de los esfuerzos de Francia por encontrar una “minoría de bloqueo” dentro de la UE contra el acuerdo comercial con el Mercosur, la mayoría de los países miembros continúan respaldando el acuerdo y ven en él una gran oportunidad para fortalecer las relaciones comerciales y económicas. Con su ratificación, se espera que el acuerdo beneficie a ambas regiones y ayude a contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina.






