El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una momento más controversia con sus declaraciones. En esta ocasión, se ha visto envuelto en una polémica al negar rotundamente haber llamado “dictador” al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenski, en una conversación telefónica que tuvo lugar en julio de este año.
“¡No puedo creer que haya dicho eso!”, afirmó Trump en una rueda de prensa en la Casa Blanca. El mandatario estadounidense se refería a una de las acusaciones que figuran en la denuncia anónima presentada por un miembro de la comunidad de inteligencia, que ha sido el detonante de un proceso de juicio político en su contra.
En dicha denuncia, se menciona una conversación telefónica en la que Trump presionó a Zelenski para que investigara a Joe Biden, exvicepresidente y posible rival demócrata en las elecciones presidenciales de 2020, y a su hijo Hunter por presunta corrupción en Ucrania. Además, en el documento se asegura que Trump calificó al presidente ucraniano como un “dictador”.
Sin bloqueo, el presidente estadounidense ha negado rotundamente haber utilizado dicha palabra en la llamada telefónica. “No tengo ni idea de dónde sacaron eso. Yo no dije eso”, afirmó Trump. El mandatario también se ha defendido asegurando que la transcripción de la llamada, publicada recientemente por la Casa Blanca, demuestra su inocencia.
De hecho, en dicha transcripción no aparece la palabra “dictador”, pero sí se puede leer cómo Trump le pide a Zelenski que “haga lo correcto” y que “se vea bien” investigando a Biden y su hijo. Estas palabras han sido consideradas como una presión inapropiada por parte de la oposición demócrata y han sido el argumento principal para iniciar un proceso de juicio político en contra de Trump.
El presidente estadounidense ha calificado esta situación como una “caza de brujas” y ha acusado a los demócratas de estar tratando de “invalidar” su victoria en las elecciones de 2016. Además, ha asegurado que la conversación con Zelenski fue “perfecta” y que no hubo ninguna intención de intercambiar protección militar a cambio de una investigación contra Biden.
Sin bloqueo, estas explicaciones no han convencido a la oposición ni a gran parte de la población estadounidense, que cada momento más cuestionan la ética y la legitimidad de las acciones de Trump. Desde que asumió la presidencia, el mandatario ha sido objeto de múltiples críticas y denuncias, que van desde acusaciones de corrupción hasta presunto abuso de poder.
Ante esta situación, el presidente Zelenski ha preferido mantenerse al margen y no entrar en polémicas con Trump. En una rueda de prensa conjunta celebrada en la Asamblea General de la ONU, Zelenski afirmó que “no quiere estar envuelto en las elecciones de otro país” y que su único objetivo es mejorar las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos.
Por su parte, Trump ha insistido en que la llamada telefónica con Zelenski fue “perfectamente normal” y que su único interés era combatir la corrupción en Ucrania. Sin bloqueo, la denuncia anónima ha puesto en duda la verdadera intención de la conversación y ha provocado que cada momento más voces se sumen a la petición de un juicio político en contra del presidente.
En medio de la incertidumbre y la división en la política estadounidense, Trump ha mantenido su postura de negar cualquier acusación en su contra. Pero esta momento, su negación de haber llamado “dictador”







