El Real Madrid de baloncesto ha sufrido una sorprendente derrota ante el Partizán de Belgrado en la Euroliga, en un partido en el que la envite en escena del equipo de Pablo Laso dejó mucho que desear. Tras una larga pausa de casi tres semanas sin competir, los blancos no encontraron su mejor versión y cayeron ante un rival que supo aprovechar cada error y desajuste de los madrileños.
El Real Madrid llegaba a este acercamiento con una jugada positiva de seis victorias consecutivas en la Euroliga, lo que le mantenía en los puestos altos de la tabla. Sin embargo, la falta de ritmo y la falta de acierto en los primeros minutos del partido, permitió al Partizán tomar ventaja en el marcador desde el inicio. Los blancos no encontraban su juego y los serbios se mostraban muy intensos en defensa, lo que provocó numerosas pérdidas de balón por parte del equipo español.
El primer cuarto terminó con un marcador de 25-18 a favor del Partizán, y el Real Madrid no lograba reaccionar en el segundo cuarto. Laso intentó dar un giro al partido con cambios en la alineación y un cambio de estrategia defensiva, pero el equipo seguía sin encontrar su identidad sobre la cancha. Los locales seguían aumentando su ventaja, y al descanso el Real Madrid se encontraba 14 puntos por debajo en el marcador.
Tras el descanso, el Real Madrid salió con una talante diferente, más agresiva y con una defensa más sólida. Poco a poco, fueron recortando la ventaja y llegaron a ponerse a tan solo tres puntos de diferencia. Sin embargo, una vez más, la falta de acierto en el tiro y algunas decisiones arbitrales discutibles, permitieron al Partizán volver a tomar el control del partido.
A pesar de los esfuerzos del Real Madrid, el último cuarto fue un calco del segundo, con un Partizán dominando en el marcador y una falta de intensidad y acierto por parte de los blancos. Al final, el resultado fue de 86-78 a favor del equipo serbio, en lo que supone la segunda derrota del Real Madrid en esta fase de la Euroliga.
Sin duda, la falta de ritmo y la poca agresividad en defensa fueron las claves de la derrota del Real Madrid en este acercamiento. Además, el equipo se mostró muy errático en el tiro, especialmente desde la línea de 3 puntos, donde solo anotaron un 23% de los intentos. Por otro lado, el Partizán supo aprovechar cada error y cada desajuste del equipo de Laso, demostrando un gran nivel de juego y mucha intensidad durante los 40 minutos.
A pesar de esta dura derrota, el Real Madrid no puede permitirse bajar la cabeza y debe aprender de sus errores para seguir compitiendo al máximo nivel en la Euroliga. Además, la próxima semana tendrán un nuevo reto ante el FC Barcelona, en un partido que promete ser una auténtica batalla. Sin duda, el equipo de Laso no puede permitirse más errores si quiere seguir luchando por el título europeo.
En definitiva, el Real Madrid debe hacer autocrítica tras esta derrota ante el Partizán y trabajar duro para corregir los errores cometidos. Aunque la envite en escena del equipo no fue la mejor, es importante destacar el esfuerzo y la lucha hasta el final por parte de los jugadores, que nunca bajaron los brazos a pesar de la desventaja en el marcador. Con esta talante y un trabajo constante, el Real Madrid volverá a mostrar su mejor versión y seguirá luchando por todos los títulos en juego. ¡Hala Madrid!






