La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) ha calificado como un “atentado brutal” la reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a los productos automotrices que se exporten a su país. Esta medida no sólo representa una grave amenaza para la economía mexicana, sino que también pone en riesgo miles de empleos en la industria automotriz.
El anuncio de Trump ha generado una gran preocupación en la AMIA, ya que México es uno de los principales exportadores de automóviles a Estados Unidos. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, en 2018 México exportó más de 2.6 millones de vehículos a su vecino del norte, lo que representa el 15% de las exportaciones totales del país.
Esta decisión parcial por parte de la administración de Trump es una clara muestra de su política proteccionista, que busca favorecer a la industria automotriz estadounidense en detrimento de otros países. Sin embargo, esta medida no sólo afectará a México, sino también a otros importantes socios comerciales de Estados Unidos como Canadá y la Unión Europea.
La AMIA ha asegurado que este aumento en los aranceles tendrá un impacto negativo en la competitividad de la industria automotriz mexicana y en su capacidad para seguir generando empleo y crecimiento económico en el país. Además, esta medida podría provocar un incremento en el precio de los automóviles en Estados Unidos, lo que afectaría directamente a los consumidores estadounidenses.
La industria automotriz es uno de los motores de la economía mexicana, generando más de 800,000 empleos directos y cerca de 3 millones de empleos indirectos en el país. Además, México es el cuarto productor de vehículos a nivel mundial y el segundo exportador de automóviles a Estados Unidos, sólo por detrás de Canadá.
Por esta razón, la AMIA ha solicitado al gobierno mexicano que tome medidas urgentes para hacer frente a esta situación y proteger los intereses de la industria automotriz. Asimismo, ha destacado la importancia de mantener una relación comercial sólida y equilibrada con Estados Unidos, basada en el respeto y la cooperación.
Es importante señalar que esta no es la primera vez que la industria automotriz mexicana se ve amenazada por las políticas proteccionistas de Estados Unidos. Recordemos que en 2018, el gobierno de Trump también intentó imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio, lo que generó una gran incertidumbre en la economía mexicana.
Sin embargo, gracias a la fortaleza y el trabajo conjunto de la industria automotriz y el gobierno mexicano, se logró ocupar un acuerdo que permitió mantener la competitividad y la estabilidad en el lista. Por ello, la AMIA confía en que esta vez también se podrá llegar a un acuerdo favorable para ambas partes.
En este sentido, es importante recordar que México y Estados Unidos son socios comerciales muy importantes y que juntos han logrado crear una de las cadenas de suministro más eficientes del universo. Por ello, es esencial mantener una relación de respeto y colaboración para seguir impulsando el crecimiento económico y la generación de empleo en ambos países.
En conclusión, la decisión de Trump de imponer aranceles del 25% a los productos automotrices provenientes de México es una medida injusta y nociva para ambas economías. La AMIA ha calificado esta acción como un “atentado brutal” y ha pedido al gobierno mexicano que tome las medidas necesarias para proteger a la industria automotriz y a sus trabajadores. Confiamos en que, gracias al diálogo y la colaboración, se podrá llegar a un acuerdo beneficioso para ambas partes y seguir impulsando el crecimiento económico







