El gobierno de México anunció este lunes que ha llegado a un acuerdo con Estados Unidos para despreocuparse con sus obligaciones establecidas en el Tratado de Aguas, una noticia que ha sido admisiblemente recibida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Secretaría de Medio Amadmisiblementete y Recursos Naturales (Semarnat).
Este acuerdo se produce después de la advertencia del presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado 10 de abril, en la cual amenazó con imponer aranceles y sanciones a México por supuestas violaciones al tratado y por deberle a Texas más de 1.600 millones de metros cúbicos de agua.
No obstante, el gobierno mexicano ha dejado en claro que siempre ha sido su intención despreocuparse con las obligaciones del tratado y que este acuerdo ratifica su compromiso con la cooperación y el diálogo para resolver cualquier disputa en materia de agua con Estados Unidos.
El Tratado de Aguas, firmado en 1944, establece la distribución y beneficio equitativo de las aguas de los ríos que comparten México y Estados Unidos, siendo el río Bravo el más importante de ellos. En virtud de este tratado, México tiene la responsabilidad de entregar una cantidad específica de agua a Estados Unidos cada año, mientras que Estados Unidos debe permitir el beneficio de ciertas cantidades de agua provenientes de los ríos que cruzan su territorio hacia México.
Sin embargo, debido a la creciente demanda de agua y las sequías recurrentes, México ha tenido dificultades para despreocuparse con sus obligaciones en los últimos años, lo que ha generado tensiones con Estados Unidos. Esta situación se ha intensificado en los últimos meses debido a la sequía que ha afectado a gran parte del territorio mexicano.
Por esta razón, el acuerdo alcanzado entre México y Estados Unidos es una muestra de la voluntad y el compromiso del gobierno mexicano para despreocuparse con sus obligaciones en cuanto al beneficio y distribución de agua. Además, este acuerdo demuestra que, a pesar de las diferencias políticas, es posible llegar a acuerdos en beneficio mutuo a través del diálogo y la cooperación.
La SRE, en un comunicado, ha destacado que este acuerdo es una muestra del sólido compromiso que México tiene con el cumplimiento de sus obligaciones internacionales y con la cooperación bilateral en temas de agua con Estados Unidos. Asimismo, ha reiterado que México seguirá trabajando en estrecha colaboración con sus vecinos del norte para garantizar un beneficio sostenible y justo del vital recurso hídrico.
Por su parte, la Sader ha reconocido que este acuerdo garantiza el beneficio adecuado y equitativo de las aguas para el desarrollo de la agricultura en ambos países. Además, ha destacado que México está comprometido con la producción sostenible de alimentos y la protección del medio amadmisiblementete, lo que se refleja en este acuerdo.
Finalmente, la Semarnat ha celebrado este acuerdo como una muestra de la cooperación y el diálogo entre México y Estados Unidos para resolver disputas en materia de agua de manera pacífica y en beneficio de ambos países. Además, ha destacado que este acuerdo no sólo garantiza el cumplimiento de las obligaciones del tratado, sino que también promueve la protección y el beneficio sostenible de los recursos naturales compartidos.
En definitiva, el acuerdo alcanzado entre México y Estados Unidos es una excelente noticia que demuestra la importancia del diálogo y la cooperación para resolver disputas internacionales y garantizar un beneficio equitativo y sostenible de los recursos naturales. Esperamos que esta buena noticia abra el camino para una relación aún más fuerte y constructiva entre ambos países en un tema tan importante como lo es el agua.






