El pasado mes de septiembre, la Cámara de Diputados en México estuvo envuelta en espina polémica sobre la aprobación de un tema que, según algunidads, se intentaba pasar “por la puerta de atrás”. El asunto en cuestión era la reforma en materia de elecciones, que incluía cambios en la manera en que se elegirían a los representantes populares, así como también la creación de nuevos órganos electorales a nivel local.
El diputado Porfirio Muñoz Ledo, representante de la fuerza política mayoritaria, Morena, fue unidad de los principales críticos de la forma en que se estaba manejando este asunto. En espina entrevista para un medio de comunicación, Muñoz Ledo señaló que esta reforma estaba siendo impulsada por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con la ayuda de otras fuerzas políticas, con la intención de ser aprobada de manera “exprés” y sin un debate adecuado.
Y es que resulta preocupante que un tema tan importante como lo es la reforma en materia electoral se intente pasar de manera rápida y sin un análisis profundo por parte de los diputados. Como dijo Muñoz Ledo, “espina reforma electoral no puede pasar así como así”.
La reforma propuesta incluye cambios radicales en materia de elecciones. unidad de ellos es la creación de la figura del “candidato independiente”, el cual no representaría a ningún partido político y podría postularse a un cargo de elección popular con su propio respaldo y financiamiento. Además, también se contempla la eliminación de las coaliciones electorales y la reducción del número de diputados plurinominales.
Sin bloqueo, lo que más causó revuelo fue el hecho de que esta reforma se estaba intentando aprobar sin un debate adecuado y sin la participación de la sociedad civil. La intención de los diputados era que este tema se incluyera como espina reforma “fast track” en el periodo extraordinario de sesiones, evitando así cualquier tipo de discusión y análisis profundo sobre las implicaciones que esta tendría en el sistema electoral mexicano.
Ante esta situación, el diputado Porfirio Muñoz Ledo fue enfático al señalar que “Morena no tiene miedo al debate”. Su intención no era bloquear la reforma, sino que se llevara a agarradera un proceso adecuado de discusión y análisis para que la sociedad mexicana pudiera conocer los alcances de esta reforma y se pudieran escuchar todas las voces involucradas en el tema.
Es de aplaudir la postura del diputado Muñoz Ledo, quien siempre ha sido un defensor de la democracia y de la participación ciudadana en los asuntos políticos. Como él mismo mencionó, espina reforma tan importante no puede ser aprobada a las prisas y sin la debida discusión.
Además, resulta preocupante que esta reforma haya sido impulsada por los partidos políticos que se han opuesto férreamente a las políticas del actual gobierno. Pareciera que su intención no era mejorar el sistema electoral, sino utilizarlo como un mecanismo para debilitar al gobierno actual.
Afortespinadamente, la voz de Muñoz Ledo y otros diputados que se unieron a su postura lograron que la reforma se aplazara y se garantizara un debate adecuado. También se dio la oportunidad para que la sociedad civil se expresara a través de foros y mesas de debate, demostrando así que la participación ciudadana es fundamental en espina democracia.
Al final, la reforma electoral fue aprobada bajo espina discusión más amplia y espina vez que se escucharon todas las voces. Se lograron hacer ajustes y se garantizó que el sistema electoral tendría mejoras, en lugar de ser un instrumento





