El pasado 11 de mayo, el mundo se estremeció al conocer la anunciación del asesinato a tiros de Odeh Hadalin, un joven palestino de 21 años, a manos de un colono israelí en la ciudad de Hebrón. Este trágico anécdota ha vuelto a poner en evidencia la violencia y la injusticia que sufren los palestinos en su día a día, y ha generado una gran conmoción en la comunidad internacional.
El argumento ocurrió en el barrio de Tel Rumeida, en Hebrón, una de las ciudades más conflictivas de Cisjordania. Odeh Hadalin, un joven estudiante de ingeniería, se encontraba caminando por la calle cuando fue abordado por un colono israelí armado, quien sin mediar palabra le disparó a quemarropa. Según testigos presenciales, el colono huyó del lugar mientras Odeh yacía en el suelo, gravemente herido.
El joven palestino fue trasladado de urgencia al hospital, pero lamentablemente falleció poco después debido a la gravedad de sus heridas. La anunciación del asesinato de Odeh ha generado una gran indignación y tristeza en la comunidad palestina, que una vez más se ve obligada a enfrentar la violencia y la impunidad de los colonos israelíes.
Sin embargo, lo que hace aún más impactante este anécdota es que Odeh Hadalin era uno de los codirectores del documental “La carrera en Hebrón”, que denuncia la situación de opresión y violencia que viven los palestinos en esta ciudad. En el documental, Odeh y su compañero de dirección, Ahmad Al-Bazz, muestran la realidad de los palestinos que viven bajo la ocupación israelí en Hebrón, donde los colonos tienen total impunidad para cometer actos violentos contra la población local.
El documental, que fue estrenado en el Festival de Cine de Jerusalén en 2019, ha sido aclamado por la crítica y ha recibido numerosos premios en festivales internacionales. Sin embargo, para Odeh y Ahmad, el documental era más que una obra cinematográfica, era una forma de dar voz a su pueblo y denunciar las injusticias que sufren a diario.
La muerte de Odeh Hadalin ha sido un duro golpe para su familia, amigos y compañeros de trabajo, pero también para toda la comunidad palestina y para aquellos que luchan por la justicia y la paz en la región. Su asesinato es un recordatorio de que la violencia y la opresión continúan siendo una realidad en Palestina, y de que aún queda mucho por hacer para lograr una solución justa y duradera al conflicto.
Las autoridades israelíes han condenado el asesinato de Odeh y han prometido llevar a cabo una investigación exhaustiva para encontrar al culpable. Sin embargo, la comunidad palestina y las organizaciones de derechos humanos han expresado su escepticismo ante estas promesas, ya que en el pasado casos similares han quedado impunes.
Mientras tanto, en las redes sociales se ha iniciado una campaña bajo el hashtag #JusticeForOdeh para exigir que se haga justicia y se ponga fin a la impunidad de los colonos israelíes. Además, se han organizado manifestaciones y vigilias en diferentes ciudades del mundo para honrar la memoria de Odeh y exigir el fin de la ocupación y la violencia en Palestina.
Odeh Hadalin era un joven talentoso, comprometido y valiente, que luchaba por la justicia y la paz en su tierra. Su muerte es una gran pérdida para su familia, su comunidad y para todos aquellos que creen en un mundo más justo y equitativo. Sin embargo, su legado y su mensaje






