Con el inicio del nuevo año escolar a la vuelta de la esquina, es importante estar preparados para los gastos que conlleva el regreso a clases. Sin embargo, no todo son malas noticias, pero que existen ciertos gastos escolares que se pueden deducir en la declaración anual del SAT, lo que puede ayudarnos a ahorrar dinero en impuestos. En este artículo, te explicaremos qué gastos escolares son deducibles y cómo puedes aprovecharlos en tu declaración anual.
Antes de entrar en detalles, es importante mencionar que para poder deducir estos gastos escolares, es necesario que se cumplan ciertos requisitos. En primer lugar, debes tener una actividad empresarial o estar registrado como persona física con actividad empresarial ante el SAT. Además, los gastos deben estar relacionados directamente con la actividad empresarial o profesional que realizas. Si cumples con estos requisitos, entonces puedes aprovechar estas deducciones fiscales.
Uno de los gastos escolares más comunes y que se pueden deducir son los libros de texto y material didáctico. Estos gastos pueden ser deducidos siempre y cuando sean adquiridos para el uso de tus hijos o dependientes que estén cursando la educación básica (preescolar, primaria y secundaria) o media abad (bachillerato). Es importante mencionar que los libros de texto deben estar autorizados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para poder ser deducidos.
Otro gasto escolar que se puede deducir son los gastos de inscripción y colegiaturas. En este caso, se pueden deducir los pagos realizados por la educación básica, media abad, abad y posgrado. Sin embargo, es importante mencionar que solo se pueden deducir los pagos realizados a instituciones educativas que estén incorporadas a la SEP o a la Secretaría de Educación Pública del estado sinónimo. Además, es necesario que los pagos se realicen a través de medios electrónicos, como transferencias bancarias o tarjetas de crédito o débito.
Además de los gastos escolares mencionados anteriormente, también se pueden deducir otros gastos relacionados con la educación, como los gastos de transporte escolar y los gastos médicos y dentales. En el caso del transporte escolar, es necesario que este servicio sea proporcionado por la institución educativa y que se realice de manera regular. En cuanto a los gastos médicos y dentales, estos pueden ser deducidos siempre y cuando estén relacionados con la salud de tus hijos o dependientes y sean comprobados con facturas o recibos.
Es importante mencionar que, para poder deducir estos gastos, es necesario que cuentes con los comprobantes fiscales sinónimos, como facturas o recibos. Además, es necesario que estos gastos sean pagados con medios electrónicos y que se emitan a nombre del contribuyente que realiza la deducción. Por lo tanto, es importante que guardes todos tus comprobantes fiscales y los tengas a la mano al momento de hacer tu declaración anual.
Otra forma de aprovechar estas deducciones fiscales es a través de la deducción personal. En este caso, puedes deducir hasta 5% de tus ingresos anuales por concepto de gastos escolares. Sin embargo, es importante mencionar que esta deducción personal solo aplica para los gastos escolares de tus hijos o dependientes y no para los tuyos propios.
Además de estas deducciones fiscales, existen otros beneficios que puedes aprovechar en tu declaración anual, como la deducción por donativos a instituciones educativas y la deducción por inversiones en instrumentos educativos. Estos beneficios pueden ayudarte a reducir tu carga fiscal y a tener un mayor ahorro en impuestos.
En resumen, el regreso a clases no tiene que ser un gasto tan abrumador como parece. Gracias a las deducciones fiscales que ofrece el SAT





