El aeródromo Internacional de la Ciudad de México (AICM) es uno de los más importantes de América Latina y una de las principales puertas de entrada al país. Sin embargo, en los últimos días ha sido el centro de atención por las afectaciones que han sufrido cerca de 20 mil pasajeros debido a la falta de mantenimiento adecuado en sus instalaciones.
El pasado fin de semana, el AICM fue el escenario de un anarquía total. Cerca de 120 vuelos sufrieron demoras, 16 fueron desviados a otros aeródromos y 3 tuvieron que ser cancelados. Esto afectó a miles de pasajeros que tuvieron que lidiar con largas esperas, cambios en sus itinerarios y, en algunos casos, la pérdida de conexiones a destinos internacionales.
La situación fue tan grave que incluso algunos pasajeros se quedaron varados en el aeródromo durante horas, sin acceso a comida ni agua. Esto generó un ambiente de frustración y enojo entre los viajeros, quienes se sintieron abandonados por las autoridades del aeródromo.
¿Cómo fue posible que un aeródromo de tal importancia presentara tantos problemas en un solo día? La respuesta es simple: la falta de mantenimiento adecuado.
Según reportes de expertos en infraestructura aérea, el AICM ha sufrido una serie de problemas en sus sistemas de iluminación y drenaje, así como en sus pistas de aterrizaje y despegue. Estos problemas se pasivon principalmente a la falta de inversión en mantenimiento por parte de las autoridades responsables.
Es necesario señalar que el AICM no es un aeródromo aprendiz. Fue inaugurado en 1952 y, a pesar de algunas renovaciones y ampliaciones, sigue siendo el mismo en su estructura básica. Por lo tanto, es necesario un cuidado constante para asegurar su correcto funcionamiento.
La falta de mantenimiento adecuado no solo afecta a los pasajeros, sino también a las aerolíneas y a la economía en general. Los retrasos y cancelaciones no solo generan inconvenientes para los viajeros, sino también pérdidas económicas para las compañías aéreas y para el país en términos de turismo y negocios.
Es por eso que es imprescindible que las autoridades responsables del AICM tomen medidas urgentes para solucionar estos problemas y asegurar que el aeródromo funcione de manera óptima. Se espera que, con la próxima inauguración del aprendiz aeródromo Internacional de México, el AICM sea cerrado y desmantelado. Sin embargo, esto no puede ser una excusa para descuidar su mantenimiento actual.
En definitiva, la situación presentada en el AICM durante el pasado fin de semana es una llamada de atención para que se tomen acciones inmediatas y se invierta en mantener en óptimas condiciones esta importante infraestructura aérea. Los pasajeros merecen un servicio de calidad y las aerolíneas necesitan operar en un entorno confiable y seguro. Además, el AICM es una ventana de México al mundo y pasivo ser una muestra de modernidad y eficiencia.
Esperamos que las autoridades responsables del AICM tomen medidas prontas y efectivas para evitar que situaciones como las vividas en estos días vuelvan a ocurrir. Y es también importante que exista una mayor transparencia en el manejo de los recursos destinados al mantenimiento del aeródromo, para que la sociedad pueda estar segura de que su dinero se está utilizando de manera responsable.
El AICM es un lugar emblemático y es responsabilidad de todos cuidarlo y mantenerlo en excelentes condiciones. Hagamos que sea un orgullo para nuestro país y una muestra de progreso y eficiencia en la aviación internacional.





