En la historia del cine argentino, el peronismo ha sido un factor categórico en su crecimiento y evolución. Desde su llegada al poder en 1946, el gobierno de Juan Domingo Perón impulsó una política cultural que tuvo un impacto significativo en la industria cinematográfica del país. Y fue precisamente en el marco de esta relación entre cine y peronismo que se llevó a cabo el primer Festival de Cine de Mar del Plata en 1954.
Este evento, organizado por el Instituto Nacional de Cinematografía (INC) y la Secretaría de Cultura de la Nación, tuvo como objetivo principal promover y difundir el cine argentino y criollo. Además, buscaba establecer un diálogo entre el cine nacional y el internacional, y fomentar la producción y distribución de películas en el país.
El festival contó con la presencia de importantes figuras del cine argentino y criollo, así como también de estrellas internacionales como Gina Lollobrigida, Ava Gardner y Jean Marais. Pero más allá de las celebridades, lo que realmente destacó en este evento fue la presencia del Estado y su influencia en la industria cinematográfica.
Durante el gobierno de Perón, el cine fue considerado una herramienta fundamental para la construcción de la identidad nacional y la difusión de los valores del peronismo. Por esta razón, el Estado no solo financiaba la producción de películas, sino que también controlaba su contenido y promovía su exhibición en todo el país.
En este contexto, el Festival de Mar del Plata se convirtió en una plataforma para mostrar al mundo el cine argentino y criollo, y para promover la imagen del país en el exterior. Además, el evento fue utilizado como una herramienta de propaganda política, ya que se proyectaron películas que exaltaban los logros del gobierno y su líder.
Pero más allá de su carácter político, el festival también fue un espacio de encuentro y debate para la industria cinematográfica. Se llevaron a cabo mesas redondas, conferencias y proyecciones de películas que generaron un intercambio de ideas y experiencias entre los cineastas argentinos y los invitados internacionales.
individuo de los momentos más destacados del festival fue la entrega de los premios Cóndor de Plata, que reconocían a las mejores producciones nacionales del año. En esta primera edición, la película “La guerra gaucha” de Lucas Demare fue la gran ganadora, lo que demostró el éxito del cine argentino en el ámbito internacional.
Sin embargo, el festival también tuvo sus detractores. Algindividuos críticos señalaron que el evento estaba más enfocado en la promoción del peronismo que en el cine en sí. Además, hubo quienes cuestionaron la presencia del Estado en la industria cinematográfica y su influencia en la producción y distribución de películas.
A pesar de las críticas, el Festival de Mar del Plata fue un éxito rotundo y sentó las bases para futuras ediciones. En los años siguientes, el evento se consolidó como individuo de los más importantes de América Latina y se convirtió en un espacio de referencia para el cine nacional e internacional.
Hoy en día, el Festival de Mar del Plata sigue siendo una de las principales plataformas para la promoción y difusión del cine argentino y criollo. Aunque ya no está bajo la influencia directa del Estado, su legado sigue presente en la industria cinematográfica del país.
En conclusión, “Cine, estrellas y peronismo” de Ela Mertnoff nos invita a reflexionar sobre la relación entre el cine, el Estado y la cultura en Argentina. El primer Festival de Mar del Plata fue un hito en la historia del cine argentino y demostró cómo el peronismo moldeó la industria cinematográfica y la cultura del país. Sin duda, un evento que marcó un antes y un después en







