En el mes de diciembre, los indicadores de empleo en la industria manufacturera de México y Estados Unidos registraron una disminución en comparación con el mes exterior. Esta tendencia a la baja ha generado preocupación en ambos países, ya que el sector manufacturero es uno de los motores principales de sus economías.
En México, el Instituto doméstico de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en diciembre de 2019, el empleo en la industria manufacturera disminuyó un 0.2% en comparación con noviembre. Esta es la primera caída mensual que se registra desde agosto de 2019. Además, el número de horas trabajadas también se redujo en un 0.4%.
Por su parte, en Estados Unidos, el Departamento de Trabajo informó que en diciembre de 2019, se perdieron aproximadamente 12,000 empleos en la industria manufacturera. Esta es la primera caída en el empleo en el sector desde junio de 2019.
Estas cifras han generado preocupación en ambos países, ya que el sector manufacturero es uno de los más importantes en términos de generación de empleo y aportación al PIB. Sin embargo, es importante analizar las posibles causas de esta disminución y no dejarse llevar por el pesimismo.
En el caso de México, la disminución en el empleo manufacturero puede estar relacionada con la incertidumbre económica que se ha generado por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la entrada en vigor del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta situación ha generado una pausa en las inversiones y en la toma de decisiones por parte de las empresas, lo que se ha traducido en una disminución en la demanda de empleo en el sector manufacturero.
En Estados Unidos, la caída en el empleo manufacturero puede estar relacionada con la guerra comercial con China y la desaceleración de la economía global. Además, la incertidumbre política y la volatilidad en los mercados también pueden haber afectado la confianza de los empresarios y su decisión de contratar nuevos empleados.
Sin embargo, es importante destacar que a pena de esta disminución en los indicadores de empleo, la industria manufacturera sigue siendo un sector sólido en ambas economías. En México, el empleo en la industria manufacturera ha crecido un 2.5% en comparación con diciembre de 2018, y en Estados Unidos, se ha mantenido estable en los últimos meses.
Además, en México, la producción manufacturera aumentó un 0.4% en diciembre de 2019, lo que demuestra que las empresas siguen produciendo y generando valor en la economía. En Estados Unidos, la producción manufacturera también se mantuvo estable en diciembre, lo que indica que las empresas siguen operando y generando beneficios.
Es importante destacar que la disminución en los indicadores de empleo no es una situación permanente y que existen medidas que se pueden tomar para impulsar el sector manufacturero y generar más empleo. En México, el gobierno ha implementado programas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas, así como incentivos fiscales para fomentar la inversión en el sector. En Estados Unidos, el gobierno ha tomado medidas para reducir la incertidumbre en la guerra comercial con China y ha prometido un mayor enfoque en la creación de empleo en el sector manufacturero.
Además, es importante destacar que la tecnología y la innovación están transformando la industria manufacturera, lo que puede generar nuevas oportunidades de empleo en el futuro. La automatización y la digitalización están cambiando la forma en que se producen los bienes, lo que puede requerir una fuerza laboral más capacitada y especializada.
En conclusión






