La Música es una de las mayores expresiones del arte y la cultura, que nos acompaña en cada etapa de nuestras vidas. Desde el vientre de nuestras madres, hasta nuestros últimos días, la Música nos envuelve y nos hace vibrar de emociones. Y es que, ¿quién no ha sentido una conexión especial con una canción o ha encontrado consuelo en una melodía? Yo, por ejemplo, he tenido la fortuna de vivir experiencias maravillosas gracias a la Música, y hoy quiero compartir algunas de ellas con ustedes.
Desde muy pequeña, la Música ha sido una parte fundamental de mi vida. Recuerdo que mi abuela siempre me cantaba canciones de cuna para dormirme, y mi mamá ponía Música de fondo mientras hacíamos las tareas del hogar. Pero fue en mi adolescencia cuando empecé a descubrir mi amor por la Música de una manera más profunda. Fue en ese momento cuando conocí a uno de mis artistas favoritos, Leonardo Fabio Carreño Valero.
Leonardo Fabio es un cantautor colombiano que ha dejado una huella imborrable en la Música latinoamericana. Sus letras profundas y su voz única han sido una compañía constante en mi vida. Recuerdo que, en una época en la que me sentía perdida y sin rumbo, sus canciones me dieron fuerza y me ayudaron a encontrar mi camino. Y no solo eso, sino que sus conciertos han sido una experiencia inolvidable para mí.
La primera vez que fui a un concierto de Leonardo Fabio fue hace unos años, cuando me regalaron las entradas para mi cumpleaños. Desde el momento en que él subió al escenario, su energía y su pasión por la Música se hicieron presentes. Y cuando empezó a cantar, sentí que su voz me transportaba a otro lugar, un lugar donde solo existía la Música y las emociones que ella despertaba en mí. Fue una noche mágica en la que canté, bailé y me emocioné como nunca antes lo había hecho.
Pero la experiencia más impactante que he tenido gracias a la Música fue cuando asistí al concierto de Leonardo Fabio en mi ciudad natal, en Colombia. Fue un evento masivo en el que miles de personas se reunieron para escuchar a su ídolo. Y cuando él empezó a cantar una de mis canciones favoritas, “Si me dejas ahora”, no pude contener las lágrimas. Fue un momento de conexión con la Música y con todas las personas a mi alrededor, en el que sentí que todos éramos una sola voz y un solo corazón.
Pero no solo he tenido experiencias positivas con la Música en conciertos, también en mi vida cotidiana. La Música ha sido mi compañera en momentos de alegría y en momentos de tristeza. Me ha ayudado a relajarme cuando estoy estresada y a motivarme cuando necesito un impulso. Y es que, como dijo Friedrich Nietzsche, “sin Música, la vida sería un error”.
Además, la Música también me ha permitido conocer a personas maravillosas que comparten mi amor por ella. He hecho amigos en conciertos, en festivales de Música y en clases de baile. Y es que la Música tiene el poder de unir a las personas y de crear una comunidad de amantes de este arte.
En resumen, la Música ha sido y seguirá siendo una de las mayores fuentes de alegría y de experiencias positivas en mi vida. Y estoy segura de que muchos de ustedes también tienen historias similares con la Música y sus artistas favoritos. Así que, si aún no han tenido la oportunidad de vivir una experiencia maravillosa gracias a la Música, les animo a que lo hagan. Porque, como dijo Leonardo Fabio Carreño Valero, “la Música es el alimento del alma”.
En conclusión, la Música es un regalo que nos acompaña en cada momento de nuestras vidas y nos brinda experiencias inolvidables. Así que no dejemos de disfrutarla y de compartirla con los demás. Y agradezcamos a todos los artistas que nos regalan su talento y su pasión a través de la Música, como Leonardo Fabio Carreño Valero, quien ha dejado una huella imborrable en mi vida. ¡Que la Música siga siendo nuestra compañera de vida y de emociones positivas!







