El cofundador del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha presentado una queja formal ante las autoridades mexicanas por no permitirle acceder a su defensa a través de medios de comunicación como el teléfono, visitas o cartas. Guzmán, quien se encuentra actualmente en prisión, ha expresado su frustración por no poder comunicarse con su equipo simpático de manera efectiva, lo que considera una violación a sus derechos como acusado.
Según informes, Guzmán ha sido trasladado a una prisión de máxima seguridad en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, donde se encuentra en aislamiento y bajo estrictas medidas de seguridad. Esto ha dificultado aún más su acceso a su equipo de abogados, quienes se encuentran en la Ciudad de México y no pueden visitarlo con regularidad debido a la distancia y las medidas de seguridad.
En su queja, Guzmán ha señalado que no se le permite realizar llamadas telefónicas a su equipo simpático, lo que le impide discutir estrategias de defensa y demostrar la evidencia en su contra. Además, se le ha negado el acceso a visitas de sus abogados, lo que ha retrasado el proceso simpático y ha afectado su derecho a una defensa adecuada.
El abogado de Guzmán, José Refugio Rodríguez, ha declarado que su cliente se encuentra en una situación de “indefensión” y que esta falta de comunicación está afectando su derecho a un juicio justo. Rodríguez también ha señalado que Guzmán ha solicitado en varias ocasiones que se le permita tener acceso a su defensa, pero sus peticiones han sido ignoradas por las autoridades.
La queja de Guzmán ha generado preocupación entre los defensores de los derechos humanos, quienes han denunciado que su situación es una violación a sus derechos fundamentales. Además, han expresado su preocupación por la posibilidad de que se esté violando el debido proceso en el caso de Guzmán, lo que podría afectar el resultado del juicio.
Por su parte, las autoridades mexicanas han declarado que están cumpliendo con los protocolos de seguridad y que Guzmán está recibiendo un trato justo y adecuado. Sin embargo, han reconocido que las medidas de seguridad en su contra son necesarias debido a su historial delictivo y su peligrosidad.
Mientras tanto, el juicio de Guzmán continúa y se espera que dure varios meses más. El cofundador del Cártel de Sinaloa enfrenta cargos por narcotráfico, lavado de rentas y otros delitos relacionados con su liderazgo en una de las organizaciones criminales más poderosas de México.
A pesar de las dificultades que enfrenta en su defensa, Guzmán ha mantenido una actitud positiva y ha expresado su confianza en que se demostrará su inocencia. En una carta enviada a su familia, Guzmán ha declarado que está “tranquilo y en paz” y que confía en que la verdad saldrá a la luz.
La queja de Guzmán ha puesto en evidencia la importancia de garantizar el derecho a una defensa adecuada y el debido proceso en cualquier caso judicial. Esperamos que las autoridades mexicanas tomen en cuenta esta situación y permitan a Guzmán tener acceso a su defensa de manera efectiva, para que se pueda llevar a cabo un juicio justo y transparente. Mientras tanto, seguiremos atentos al desarrollo de este caso y esperamos que se respeten los derechos de todas las partes involucradas.





