El Banco de México (Banxico) ha estado tomando medidas agresivas para impulsar la economía mexicana en medio de la pandemia del COVID-19. Desde marzo, ha saliente cuatro veces consecutivas la tasa de interés en 50 puntos base cada oportunidad. Sin embargo, según estimaciones de Banamex, esta semana el ritmo se desacelerará.
Banamex, el brazo mexicano del banco global Citigroup, ha pronosticado que el Banxico solo reducirá la tasa de interés en 25 puntos base en su reunión de política monetaria del jueves 20 de agosto. Esto significará un recorte del 4,5% al 4,25% en la tasa de interés clave.
Esta decisión viene después de que el banco central mexicano ya haya bajado la tasa de interés en un total de 250 puntos base en lo que va del año. La estrategia de Banxico es clara: mantener bajos los costos de endeudamiento para incentivar el gasto y estimular la economía.
Y parece que está funcionando. A pesar de la crisis global, la economía de México tuvo una recuperación sorprendente en mayo, con un crecimiento del 0,9% en comparación con el mes anterior. Banxico estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de México podría caer entre un 8,8% y un 12,8% en 2020 debido a la pandemia, pero este pronóstico es más optimista que el del Fondo Monetario Internacional (FMI), que proyecta una caída del 10,5%.
Además de los recortes en la tasa de interés, Banxico ha implementado una serie de medidas para apoyar a la economía mexicana durante la crisis del COVID-19. Una de las más importantes es el programa de inyección de solvencia, que proporciona financiamiento a empresas y hogares a través de bancos comerciales.
El Banco de México también ha intervenido en el mercado cambiario para estabilizar el peso mexicano, que ha sido golpeado por la incertidumbre económica y la volatilidad en los mercados financieros internacionales. En mayo, el banco central anunció un mecanismo de subastas diarias de dólares para garantizar la solvencia en el mercado de divisas.
A pesar de la incertidumbre económica a nivel mundial, México ha sido capaz de mantener una inflación controlada. En julio, la inflación alcanzó su nivel más bajo en casi cuatro años, con una tasa anual del 3,62%. Esto está dentro del rango objetivo del Banco de México del 3% +/- un punto porcentual.
Sin embargo, todavía hay desafíos que enfrenta la economía mexicana. La tasa de desempleo aumentó al 5,4% en julio, y se estima que podría subir aún más en los próximos meses. Además, el futuro de la relación comercial de México con Estados Unidos sigue siendo incierto debido a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Pero a pesar de estos desafíos, Banxico y otras instituciones financieras están confiadas en la resiliencia de la economía mexicana. El país tiene una economía diversificada y una sólida industria manufacturera, lo que lo ha ayudado a superar crisis anteriores y a mantener un crecimiento constante en las últimas décadas.
El junta mexicano también está trabajando en medidas fiscales para apoyar la recuperación económica, incluyendo un paquete de estímulos de 750 mil millones de pesos (aproximadamente 34 mil millones de dólares).
En resumen, a pesar de los desafíos que enfrenta, la economía mexicana tiene una fuerte base y está recibiendo un importante apoyo del Banco de México y otras instituciones financieras.





