ASML pierde monopolio: China fabrica máquinas litografía

El desafío chino a la supremacía de ASML en máquinas litografía
Durante décadas, ASML ha mantenido una posición prácticamente inalcanzable en el sector de equipos para fabricación de semiconductores. La empresa neerlandesa construyó un imperio industrial basado en máquinas litografía que nadie más en el mundo podía producir con la misma precisión y rendimiento. Sin embargo, los recientes desarrollos en China demuestran que incluso los monopolios más sólidos pueden tambalearse cuando aparece un competidor decidido. Las máquinas litografía semiconductores que ASML controla representan una de las tecnologías más estratégicas del planeta, y ahora ese dominio está siendo cuestionado.
La producción china de equipos DUV cambia el panorama
A finales de julio de 2026, Reuters reportó un hito significativo: China había iniciado la producción comercial de máquinas DUV de inmersión desarrolladas completamente en el país. Esta noticia provocó una caída inmediata del 8% en las acciones de ASML, reflejando la preocupación de inversores sobre el futuro de su monopolio. Aunque la amenaza aún no es existencial, la percepción ha cambiado radicalmente. Financial Times resumió adecuadamente esta transformación: el monopolio de ASML ya no parece una fortaleza imposible de erosionar.
Shanghai Aishengna Electronic Technology Group, respaldada por capital estatal de Shanghái, ha consolidado capacidades de empresas chinas como Yuliangsheng y SMEE para producir estas máquinas litografía semiconductores. Las primeras unidades están destinadas a fabricantes como SMIC, Hua Hong y CXMT. Aunque la escala actual es modesta—estimaciones de Capital Economics sugieren cinco entregas en 2026 y veinte en 2027—el movimiento marca un punto de inflexión crucial en la independencia tecnológica china.
ASML sigue siendo una joya industrial europea
A pesar del desafío emergente, ASML mantiene una posición financiera extraordinariamente sólida. En el segundo trimestre de 2026, la compañía facturó 9.300 millones de euros, con ganancias de 2.900 millones. Estos números demuestran que el dominio continúa generando resultados extraordinarios. ASML no fabrica chips, sino que construye máquinas litografía que permiten proyectar patrones microscópicos sobre obleas. Este rol fundamental en la cadena de valor la convierte en una pieza estratégica irreemplazable para la industria mundial de semiconductores.
La empresa cotizada más valiosa de Europa sigue elevando sus previsiones y consolidando su presencia global. Sin embargo, incluso estos resultados excepcionales no pueden ocultar la realidad: el terreno está comenzando a cambiar. Los clientes chinos representaban el 29,1% de las ventas netas de ASML en 2025, una cifra que podría reducirse significativamente si las alternativas locales mejoran su competitividad.
EUV: donde ASML mantiene su verdadero monopolio
La verdadera fortaleza de ASML reside en la tecnología EUV (extreme ultraviolet), no en la litografía DUV convencional. Mientras que los sistemas DUV utilizan luz ultravioleta profunda—todavía esencial para muchas capas de chips—el EUV trabaja con una longitud de onda de 13,5 nanómetros, necesaria para imprimir las estructuras más exigentes de semiconductores avanzados. En este segmento, ASML no tiene rival comercial alguno: es el único proveedor mundial de máquinas EUV para producción industrial.
China está prohibida de comprar equipos EUV, restricción que la propia ASML ha confirmado al asegurar nunca haber enviado una máquina al país. Pekín, obstinada en cerrar esta brecha tecnológica, construyó un prototipo EUV revelado por Reuters en diciembre de 2025. Aunque el dispositivo existe, permanece muy lejos de ser una herramienta comercial capaz de producir chips a la altura de los estándares de ASML. Este aspecto mantiene el verdadero monopolio de ASML intacto por ahora.
La estrategia de contención de ASML ante la amenaza
Mientras China cierra la distancia en tecnología DUV, ASML no permanece pasiva. La compañía está avanzando hacia su próxima generación de máquinas litografía: High-NA EUV, con sistemas como el EXE:5200B, diseñado para ofrecer mayor resolución y contraste que generaciones anteriores. Simultáneamente, ASML planea aumentar aproximadamente 30% su capacidad de producción para 2027, tanto en Low-NA EUV como en DUV de inmersión. Esta estrategia de innovación constante busca mantener a la compañía siempre un paso adelante de los perseguidores.
La realidad es que alcanzar a ASML requiere competir no solo con lo que fabrica actualmente, sino con lo que prepara para el futuro. Esta combinación de ventaja técnica presente y innovación continua prolonga significativamente cualquier amenaza real a su dominio.
Los retos técnicos que enfrentan los competidores chinos
Poseer una máquina no garantiza ser capaz de utilizarla efectivamente. Las máquinas litografía semiconductores requieren operación en condiciones de precisión extraordinaria, realizando el mismo proceso miles de veces con consistencia absoluta. Según fuentes de Reuters, los equipos chinos DUV todavía necesitan más pruebas extensivas y siguen rezagados en rendimiento y fiabilidad respecto a los de ASML. Estos dos factores son determinantes para utilizar máquinas en producción de gran volumen.
La diferencia de escala ilustra claramente la brecha actual: durante 2025, ASML envió 131 sistemas DUV de inmersión. China proyecta entregas de solo cinco unidades en 2026. Convertir estos primeros prototipos en una alternativa industrial verdaderamente competitiva representa un desafío titánico que requerirá años de refinamiento y millones en inversión.
Un monopolio que comienza a cuestionarse
El aviso de China no representa el fin del monopolio de ASML, pero marca el comienzo de una nueva era. La compañía conserva ventajas tecnológicas enormes, especialmente en EUV, donde el prototipo chino está décadas atrás de convertirse en herramienta comercial comparable. Sin embargo, el cambio más importante ocurre en la estrategia: China ya no acepta pasivamente las restricciones de importación. En su lugar, está construyendo alternativas domésticas diseñadas para reducir la dependencia extranjera.
Puede transcurrir una década antes de que estas alternativas se conviertan en una amenaza real y comparable. Pero lo que ha quedado definitivamente claro es que la dependencia permanente del mercado chino respecto a ASML es insostenible a largo plazo. El monopolio que ASML construyó pacientemente durante décadas continúa siendo formidable, pero ya no es eterno. Como muchas fortalezas aparentemente inexpugnables, necesita solo de que alguien demuestre que el cambio es posible para que empiece a tambalearse. China acaba de demostrar exactamente eso.



