Bregman rechaza baja de imputabilidad para menores

Postura crítica de Bregman sobre la reducción de imputabilidad en menores
La referente política de izquierda expresó su rechazo hacia la propuesta de baja de imputabilidad para menores de edad, cuestionando duramente la medida que busca reducir la edad a partir de la cual los jóvenes pueden ser procesados penalmente. Su intervención se produjo en medio del debate público sobre cómo abordar la delincuencia juvenil, en particular respecto a aquellos menores de edad involucrados en delitos graves como homicidio y robo.
Crítica al gobierno y su enfoque punitivo
Bregman dirigió sus críticas principalmente hacia el gobierno de Milei, cuestionando la orientación punitiva de su política criminal respecto a menores de edad. Según su perspectiva, la baja de imputabilidad representa un endurecimiento innecesario del sistema penal juvenil que, en lugar de resolver las raíces de la delincuencia juvenil, profundiza medidas represivas que no aborden los factores estructurales que conducen a menores a cometer delitos.
Argumentos sobre la edad de imputabilidad
La dirigente señaló que la edad de imputabilidad constituye un tema fundamental en cualquier sistema de justicia que pretenda ser moderno y progresista. La reducción de esta edad implicaría enviar a prisión a menores de edad por delitos como robo y homicidio, decisión que Bregman considera contraproducente desde una perspectiva de rehabilitación y reinserción social de los jóvenes.
Defensa de políticas alternativas
En su análisis, Bregman enfatizó la necesidad de implementar políticas públicas integrales que atiendan las causas profundas de la delincuencia juvenil, tales como la pobreza, la falta de educación y las deficiencias en servicios sociales. Desde esta óptica, la baja de imputabilidad no constituiría una solución efectiva, sino una medida punitiva que agrava la situación de menores ya vulnerables.
Contexto del debate sobre delincuentes menores de edad
El tema de cómo el sistema judicial debe proceder con delincuentes menores de edad ha generado intenso debate público en el país. Mientras sectores de la sociedad demandan mayor severidad penal para menores involucrados en delitos violentos, otros sectores, como el representado por Bregman, advierten sobre los riesgos de recurrir exclusivamente a mecanismos punitivos sin considerar aspectos preventivos y rehabilitadores.
Perspectivas en conflicto
Existe una dicotomía clara en la discusión: por un lado, quienes plantean que la reducción de la edad de imputabilidad es necesaria para garantizar seguridad pública ante el aumento de delitos graves cometidos por menores; por otro lado, defensores de derechos de menores que argumentan que tal medida viola principios fundamentales de protección a la infancia y corre el riesgo de criminalizar la pobreza y la vulnerabilidad social.
Posición de Bregman en el espectro político
Como integrante del campo político progresista, Bregman ha mantenido históricamente una postura de oposición hacia medidas de endurecimiento penal. Su intervención en este tema reafirma su compromiso con un modelo de justicia juvenil que priorice la rehabilitación sobre el castigo. Desde su perspectiva, los menores de edad que cometen delitos requieren intervención especializada y acceso a programas de reinserción, no reclusión en cárceles de adultos.
Implicaciones de la baja de imputabilidad
La implementación de una baja de imputabilidad conllevaría cambios significativos en la estructura del sistema de justicia juvenil. Menores de edad acusados de robo, homicidio y otros delitos graves serían procesados por tribunales penales ordinarios en lugar de juzgados especializados en materia juvenil, lo que tendría repercusiones directas en cómo se tramitan sus casos y qué tipo de sanciones podrían imponérseles.
Consecuencias para el sistema penitenciario
La reducción de la edad de imputabilidad también implicaría una mayor presencia de menores de edad en cárceles del sistema penitenciario regular, lo que plantea interrogantes sobre infraestructura, programas de atención especializada y convivencia entre presos menores y adultos. Críticos de esta medida señalan que la experiencia de otros países demuestra que esta práctica no reduce significativamente los índices de criminalidad juvenil.
Perspectiva internacional sobre imputabilidad en menores
Organismos internacionales de derechos humanos han expresado preocupación por tendencias globales de endurecimiento de leyes penales para menores. Instrumentos internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño enfatizan que sistemas de justicia juvenil deben diferenciarse de sistemas punitivos adultos, priorizando el interés superior del menor y su reintegración social.
La posición de Bregman respecto a la baja de imputabilidad se alinea con estos estándares internacionales, argumentando que proteger a menores de edad mediante sistemas especializados no significa tolerancia con la delincuencia juvenil, sino reconocimiento de que el desarrollo psicológico y social de jóvenes requiere abordajes distintos a los aplicables a adultos responsables penalmente.



